Fried Cabbage

We get it. It’s huge, it’s hefty, it’s a bit humdrum. It's time to think outside of the Swap Box! Considering its versatility, this gem of the Brassica (Broccoli) family is left behind way too often. This wonderful veggie is a weekly meal-prepper’s dream. With just a single head of cabbage, one can travel the world in a day! Create a topping slaw for Mexican tacos, ferment spicy Korean kimchi, can your own homemade German sauerkraut, stir up a savory Irish soup or stuff and seal Asian dumplings! There’s no excuses for soggy bland cabbage anymore & your body will thank you: studies show the preventative health benefits of cabbage are only captured when eaten raw or lightly cooked. When steamed for a short period of time, high-fiber, low calorie cabbage may help to lower cholesterol & may hold anti-inflammatory properties as well. Historically, wild cabbage was so nutritious that ancient Greeks and Romans considered it a cure-all for tons of health maladies. Centuries later, Dutch sailors crafted the first early sauerkrauts to prevent scurvy. To help cabbage retain its fantastic nutritional content - generous amounts of Vitamin C, K and B6, for starters - keep cold and uncut until ready for use. Covered in plastic wrap & foil within a bag in the crisper, the cabbage head will stay fresh for at least 2 weeks. 

Fried Cabbage

Ingredients:

  • 1/4 cup chopped onion
  • 4 cups cabbage, cut into thin wedges
  • 2 tablespoons grapeseed or coconut oil
  • 1 pinch sugar (I use organic sugar) (this ingredient can be omitted)
  • salt and pepper to taste
  • 1 tablespoon cider vinegar

Directions

  1. Cook onion in the hot grape seed oil until tender. Add cabbage, and stir in sugar, salt, and pepper. Cook until cabbage wilts, about 15 minutes.
  2. Splash with vinegar before serving.
  3. Adjust taste as needed. Enjoy.

Chef's note:  If you are a meat eater, adding bacon to this recipe is a treat.  This is an old Southern dish I had as a child.

Recipe created by Roz Francis, Corbin Hill Community Chef.

Entendemos, es grande, pesado, y no muy divertido . Pero ya es hora de pensar fuera de la caja de cambio! Considere su versatilidad, esta joya en la familia Brasicáceas es abandonado demasiado seguido en la caja de cambio. Este vegetal sensacional es el suenio de cualquier preparador de comidas. Con un solo repollo, usted puede viajar por el mundo en un día! Rallelo para hacer tacos Mejicanos, fermentelo para hacer kimchi Koreano, o preservado para hacer sauerkraut Aleman, anídalo a una sopa Irlandesa, o uselo como relleno para unos dumplings Asiáticos. Ya no tiene excusa para que se le ablande el repollo en la refrigeradora, y su cuerpo se lo agradecería. Los estudios científicos muestran que sus beneficios de salud son solo capturados cuando se consume crudo o cocinado por muy poco tiempo. Cuando se hierve por unos minutos, el repollo que es alto en fibra y bajo en calorías puede ayudar a bajar el colesterol y puede tener propiedades antiinflamatorias. En el pasado el repollo silvestre era considerado tan nutritivo por los Griegos y los Romanos que se usaba como un remedio para todo mal. Y siglos después, marineros holandeses crearon el primer sauerkraut para combatir el escorbuto. Para asegurar que el repollo mantenga sus beneficios nutriacionales, incluyendo Vitamina C, Vitamina K, Y Vitamina B6, guárdelo sin cortar en el refrigerador. Guarde los pedazos en una bolsa plástica cubierta con papel de alumno en le cajon de la refrigeradora, por hasta 2 semanas.

 

Repollo Frito
Ingredientes:

  • 1/4 de taza de cebolla
  • 4 tazas de repollo, cortado en tiras delgadas
  • 2 Cdas. de Aceite (de semilla de uva o coco)
  • 1 pizca de azucar (opcional)
  • sal y pimienta al gusto
  • 1 Cda. de vinagre de cidra

Preparación:

  1. Cocine la cebolla en el aceite caliente hasta que se ablande. Agregue repollo, y revuelva con el azucar, la sal, y la pimienta. Cocine hasta que se ablande el repollo, aproximadamente 15 minutos.
  2. Agregue un chorrito de vinagre antes de servir.
  3. Agregue sal y pimienta si es necesario

Receta creada por Roz Francis, Chef de la Comunidad para Corbin Hill.